sábado, 16 de febrero de 2019

Entrevista a Manuela García: "Conocer al Dr. Joe Dispenza fue una experiencia muy gratificante y reveladora"

"Conocer al Dr. Joe Dispenza fue una experiencia muy gratificante y reveladora" - Manuela García -

Manuela García es una médium y terapeuta alicantina muy especial. Quien la conoce, lo sabe. Su expresividad y alegría contagiosas, y la pasión con la que realiza su trabajo, son el resultado de años de experiencia y el encuentro con lo que ella llama: la "Verdad". Realiza cursos de Activación de la Intuición y Desprogramación Biológica por la zona de Alicante y Murcia.

R. Sánchez

Manuela, como tuvimos el placer de descubrir en la primera entrevista que hicimos, eres médium terapeuta y, además de ofrecer consultas de mediumnidad, también impartes cursos para activar la intuición y de desprogramación biológica. Vamos a desmitificar ese primer concepto, ya sabes que hay mucho tabúes todavía respecto a eso.
¿Qué es la mediumnidad? ¿Qué relación existe entre la mediumnidad y nuestro cerebro?
Mediumnidad significa “en medio de”, es la conexión con otra dimensión (la dimensión espiritual), pero realmente es mucho más... Más que nada, es tener la capacidad de conectar con otras frecuencias que están también en nuestro cerebro y que son las frecuencias que se encuentran en diversas dimensiones. Hay muchas dimensiones y cada una tiene una frecuencia. ¡Y todas están en nuestro cerebro! Entonces, es simplemente conectarte con esa frecuencia y conectarías con otra dimensión y con todo aquello que está existiendo ahí.

En tus consultas de desprogramación, tienes acceso a cualquier información, sobre todo de tipo genealógico (información que, quien consulta, desconocía). ¿Qué beneficio podemos obtener al destapar un “secreto” familiar que se está manifestando en nuestra vida, de forma inconsciente, a través de un síntoma o limitación?
En las consultas de desprogramación, a la hora de hacer el “árbol genealógico”, utilizo mi mediumnidad para entrar en una dimensión, en una frecuencia en la cual existió, o existieron, ciertas emociones de diversos seres… emociones de esas personas que, incluso, no están en este plano y que vivieron ciertos traumas y ciertos códigos de actitud y de comportamiento que crearon ciertas realidades en su vida que fueron, o han sido y están siendo, en sus descendencias pues, a lo mejor, un problema que bien puede ser de salud, de actitud, sentimental, emocional… de todo tipo. Como sabemos son programas, y un programa es como algo que uno viene a vivir para poder evolucionarlo.

Para quienes no están muy duchos en terminología: ¿qué es un programa?
Le llamamos programas a lo que realmente es una genética emocional que hemos heredado igual que heredamos la genética física. La física salta a la vista, siempre se ha dicho que nos parecemos al padre o a la madre, etc., pero no habíamos caído que también hay una genética emocional. Y realmente lo que estamos viviendo es esa genética emocional. Esa genética se muestra en pensamientos, en actitudes, en nuestra forma de ver la vida... Atraemos a nuestra vida todo aquello que va a hacer juego con ese plan, con ese programa, pero hago hincapié, con la finalidad de evolucionarlo.

Has sido alumna del reconocido Dr. Joe Dispenza… ¡casi nada!
Para mí fue todo un milagro, un descubrimiento, algo maravilloso cuando en el 2003 descubrí causalmente (ya que las casualidades no existen), la Escuela de Sabiduría Antigua en la cual estaba el doctor Joe Dispenza. Y él fue el encargado, él era el profesor del cerebro y quien nos enseñó todo lo referente al mismo. ¡El cerebro es el más maravilloso emisor y transmisor que existe! ¡Maravilloso todo ese conocimiento! Para mí esos días fueron tremendos porque descubrí la verdad, obtuve respuesta a todas aquellas cosas que yo me preguntaba... como por qué yo podía hacer tantas cosas a la vez y no una sola, como se cree que podemos: “Si eres vidente, eres vidente”, “Si eres médium, eres médium” o “Si eres sanadora, eres sólo sanadora”. ¡No es así! Y, sobre todo, me preguntaba: “¿Dónde está mi Dios?”. ¡Lo encontré! Conocer al Dr. Joe Dispenza fue una experiencia muy gratificante y reveladora.

En tus cursos sobre desprogramación biológica cuentas que cuando se vive un impacto emocional que no se ha resuelto, el cerebro lo guarda como un “programa” instalándolo en la memoria celular como algo destinado a repetirse en el tiempo… ¿nos “libera” el conocimiento?
Yo siempre digo una frase que me encanta, es la que dijo Jesús: “La verdad te hará libre”. Para mí Jesús fue el maestro más cuántico que tuvo la historia. Y quiero decir que cuando eres consciente de que vienes con ese plan que tienes que evolucionar... (y con evolucionar me refiero a “cambiarlo”, “superarlo”, “cambiar a otra realidad mejor en todos los sentidos”), cuando sabes la verdad haces un “clic” que te hace ser consciente para que eso deje de dirigir tu vida, desaparezca, te desconectes en ese momento. Y es en ese “clic” cuando la verdad te hace libre. Inevitablemente, aunque no quieras, ya tienes dos opciones: cuando llegaste a la consulta de descodificación venías con una opción. “Esto es lo que hay: ¿qué hago?”. Pero sales viendo qué ocurrió y por qué lo llevas. Y, también, qué puedes hacer para cambiarlo. Es decir, para evolucionarlo.
Y ahí están las dos opciones. Poseemos libre albedrío, por supuesto. Porque puedes elegir quedarte en tu pasado (como lo llamamos), en el pasado sufriendo la historia… o ya tienes otra opción. Tratar de evolucionarlo y hacer todo lo posible para conseguirlo porque no estás condenado, lo llevas para evolucionarlo.

¿Podrías ilustrarnos esta enseñanza con un ejemplo?
Una de las cosas que yo digo siempre está basada en los 40 días que Jesús pasó en el desierto. Ahí realmente se descodificó biológicamente. Porque cuando se retiró al desierto no se llevó alimentos, ni agua, ni ropa... en esos 40 días que se fue, entrecomillas, a “orar”, se fue y pasó frío, pasó hambre, soledad, miedo y todas aquellas cosas que él tenía que evolucionar para lo que había venido a hacer. Entonces, este ejemplo lo pongo siempre. ¡Tenía que vivirlo! Es el ejemplo más claro: si no vivimos ciertas cosas, no las podemos conocer. Igual que creas una realidad tienes que crear otra. Y nosotros somos dioses y eso es lo que tenemos que hacer: evolucionarlo todo.

Pasar un día contigo debe de ser toda una experiencia…
Yo en los talleres doy una información sobre el cerebro, cómo se estructura, cómo canalizamos, dónde están las frecuencias, cómo podemos acceder a ciertas frecuencias... Y después de ese conocimiento tratamos la parte emocional, por qué estamos creando esas realidades y la forma y manera de cambiarlas. Sales de ahí con todas las herramientas sabiendo en qué ha consistido tu vida, porque has estado viviendo en esos “y si”, como los llamo yo, condicionando mi vida entre esos “y si” del pasado y del futuro, y por qué estoy en medio de ellos, como en un puente sin poder moverme. (Ejemplo: “¿Y sime hubiera casado con otra persona, tal vez ahora sería más feliz?”… “Y siél estuviera conmigo, ¿todo me iría mejor?..”) Porque están condicionando una cosa y la otra, por lo cual no estoy creando nada realmente. Por eso es tan importante tener este conocimiento y luego llevarlo a cabo en tu vida, porque lo tienes que hacer tú solo... porque sí, además, lo tienes que hacer tú solo.


→Para más información: 

Manuela García, tel. contacto: 633 70 90 78
Talleres y Consultas presenciales y telefónicas.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Entrevista a Manuela García, Médium Terapeuta

“Enfermamos porque el cuerpo trata de resolver lo que no puede la conciencia”



Una hora con Manuela García es toda una experiencia, un encuentro mágico donde lo trascendente y la realidad convergen. Esta médium alicantina de carácter afable y mirada risueña ve más allá de lo aparente desde su más tierna infancia. Esta reveladora entrevista, donde nos habla abiertamente tanto de sus cursos y consultas como de su vida y experiencias, es una buena prueba de ello.


R. Sánchez
Cuando hablamos de las diferentes facultades psíquicas como la mediumnidad, premonición, precognición o la videncia, se tiende a no distinguir entre ellas generalizando el concepto. En tu caso, ¿cómo te defines?

—Verdaderamente me costó muchísimo definirme. Hace muchos años que trabajo por la Vega Baja de Alicante pero no hace mucho tiempo que me decidí a hacer unas tarjetas para dar a conocer mis consultas, cursos y terapias en otras zonas de la provincia de Alicante y Murcia. ¿Cómo me defino finalmente? Resumiendo un poco, como médium terapeuta.

 

¿Puede cualquier ser humano desarrollar estas facultades o deben existir necesariamente elementos innatos?

—Uno nace con estas facultades y también se desarrollan. De hecho siempre me han hecho una pregunta parecida: “Manuela, ¿tú has nacido así o te has hecho?”. Siempre contesto lo mismo: “Ambas cosas”. Todos nacemos con las mismas facultades y capacidades, ahora: ¿qué es lo que nos impide desarrollarlas? Precisamente no saber que las tenemos, creer que todo son ‘dones’, etc. Y, además de eso, factores como nuestra ‘personalidad’, el poder que ejerce en nosotros la educación recibida, las tradiciones... en definitiva, las creencias influyen muchísimo a la hora de ‘bloquear’ una capacidad. Las creencias religiosas han influido mucho en este sentido. Y, por el contrario, las diferentes clases de mediumnidad existentes dependen también de las creencias de la persona. Que haya personas que tengan la capacidad de ver espíritus, otras de escucharlos u otras de psicografiar mensajes, por ejemplo, también se debe a eso. Estamos muy condicionados por la memoria que traemos, las tradiciones y creencias familiares, etc. Nuestras creencias son lo fundamental. Eso es lo que nos diferencia espiritualmente unos de otros.

 

Tú lo has dicho: las creencias pueden bloquear nuestras capacidades…

—Absolutamente. Se cree que son ‘dones’ y es por ello que las personas acuden a médiums para recibir ciertas respuestas porque desconocen que todos tenemos esa capacidad de ver, saber e intuir. Todos las tenemos, simplemente hay que desarrollarlas. Es como un músculo que, si lo trabajas, se desarrolla. ¿Tienes músculos? Como todo el mundo, ¿verdad? Pero no los has desarrollado. Pues con esto pasa exactamente igual.

 

De todas formas pienso que personas con un don como el tuyo son más difíciles de encontrar. Hay un alto porcentaje de personas intuitivas, que reciben lo que denominamos ‘corazonadas’, o que tienen sueños que parecen revelaciones. Pero recibir mensajes directamente del espíritu parece menos usual...

—Eso tiene una explicación y es el conocimiento. Tener conocimiento es importantísimo. Ten en cuenta que los ojos no ven, el que ve es el cerebro. Entonces, ¿qué vas a ver? ¡Aquello que conozcas!

 

—¿Por qué cometen tantos errores las personas que se dedican a las artes adivinatorias?

—Principalmente, basándonos en personas que realmente son médium, videntes, etc. (dejando a un lado los fraudes), hay que tener en cuenta que todos contamos con lo que llamamos libre albedrío. El destino lo cambiamos cada cinco segundos. Ante nosotros se abre un abanico de posibilidades a la hora de decidirnos por hacer algo. Entonces, ¿cómo se ve el futuro? ¿Cómo los médium lo podemos ver? Hay varias líneas de destino en cada decisión que tomamos. Si tú me preguntas si voy a ir a Barcelona hay una línea de destino que posibilita ir allí, otra de quedarme en casa u otra de irme a Madrid, por ejemplo. Depende de mi decisión. Todas estas cosas pueden suceder, de hecho están sucediendo, pero no lo sabemos.


—¿Crees que está sucediendo en universos o dimensiones paralelas?

—Efectivamente.

 
—¿Entonces el destino de alguna manera está predeterminado?

—No.


—¿No existía la posibilidad de que te conociera?

—Estaba la posibilidad. Fíjate hasta qué punto existe la magia que si una mañana te levantas, te vas al cuarto de baño y te peinas de diferente forma al modo habitual, ya te ha cambiado la mañana, el día y el destino. Ese simple hecho puede cambiar muchas cosas. Esa es la razón por la cual cambiamos constantemente. No es que existan errores. Tenemos libre albedrío y cambiamos continuamente por nuestras creencias, limitaciones o demás circunstancias.

 

¿Cómo puede distinguir alguien entre estar experimentando un fenómeno o alguna alteración psicológica?

—Es tan claro lo que estás percibiendo que tienes la certeza de que lo que estás viendo es real. No estás mareada, ni tienes angustia… ni hay evidencias de estar loca.

 

Cuando una persona es consciente de que posee esta facultad y la acepta, ¿qué herramientas le pueden ayudar a controlarla?

—¿Por qué controlarla?

 

Hay personas que dicen ver alterada su vida porque, por ejemplo, entran en un sitio donde hay congregadas varias personas y los espíritus le hablan con las molestias que puede ocasionar este hecho.

—Recuerda lo que he dicho de las creencias. De ellas depende que optemos por ser médium o sanadores, etc. Si a alguien le dices que es sanador, automáticamente se convierte en uno. No llega ni a dudarlo. Es un hecho muy arraigado en nuestra tradición, siempre ha habido curanderos en los pueblos. Creer que esa capacidad existe ya te abre una puerta para ser sanador y no dudar en ningún momento.

 

¿Esa sanación no puede tratarse del efecto placebo?

—Creamos aquello que creemos. Todo lo que creamos funcionará. Por lo tanto, ¿dónde está el efecto placebo? Si verdaderamente crees que estás sanando, estás mandando una energía de sanación.

 

En tu caso, ¿cómo fue este proceso? ¿Cuáles podrían ser las primeras manifestaciones del fenómeno?

—Desde pequeñita… Todas las personas de niños, sin excepción, estamos conectadas con el mundo espiritual hasta los 7 u 9 años porque es la edad donde empezamos a respirar de otra forma. Si observas respirar a un bebé dormido verás que su vientre asciende y desciende con cada respiración. Respirar con el vientre les permite reemplazar el aire estancado en el fondo de los pulmones por aire fresco y lleno de oxígeno. Es la forma más sana de respirar pero perdemos el hábito con el paso del tiempo. Pues bien, esa respiración nos conecta con el mundo espiritual. De hecho fíjate en los Budas. ¿Por qué tienen esa apariencia tan oronda? Indica la forma de respiración.
Yo tengo recuerdos de haber tenido experiencias, como se suele decir, paranormales, desde que tengo uso de razón. Muchas experiencias. Desde muy pequeñita recuerdo estar al lado de mi madre durmiendo y sentía que una cosa conforma de nube llegaba y yo pensaba: “Ya llega la nube”. Ahora lo llamo energía. Y automáticamente me envolvía, transcurriendo todo como a cámara lenta, y al ratito veía el rostro de una señora y sabía que desde el momento en que me miraba y sonreía, se marchaba. Y así toda mi niñez. No se comunicaba conmigo, solamente me miraba. Y un día decidí ser valiente y tocar aquella especie de nebulosa y me dio una sensación rasposa. Y así fui creciendo, muy intuitiva, me casé muy joven… y la nube seguía apareciendo y la seguía percibiendo como a cámara lenta pero llegó un momento en que dejé de ver el rostro que la acompañaba. Nunca me pregunté quién era. Desde luego, alguien conocido de esta vida no.

 

Qué curioso lo que nos cuentas de la fuerte conexión espiritual de los niños hasta aproximadamente los 9 años…

—Sí, al cambiar la respiración perdemos esa conexión tan directa. Pero los adultos hoy día podemos decir que hemos evolucionado muchísimo en ese sentido. La mente está más abierta, hablas de energías o cualquiera de estos temas y casi todo el mundo lo entiende…

 

Algunas teorías apuntan a que la existencia de diferentes niveles de conciencia podría dar explicación a determinadas experiencias. ¿Existen los sueños premonitorios?

—Totalmente. Mientras dormimos salimos de nuestro cuerpo y vamos adonde queremos, es decir, nuestro nivel de conciencia determinará que vayamos a un lugar u otro según nuestra preocupación, nuestra necesidad o simplemente para resolver algo de nuestras vidas a nivel espiritual con otros seres que están allí. La noche es un momento especial porque el cuerpo está dormido y nuestro cuerpo de luz sale adquiriendo la misma vibración en la que están en el mundo espiritual. Y esta es la razón de poder ver, hablar, soñar y estar con ellos. ¿Qué ocurre con los sueños cuando regresamos? Curiosamente, igual que he dicho antes que los ojos no ven, que es el cerebro el que ve tampoco es el oído el que oye. Hay veces que pensamos: “¡Qué sueño más raro, no entiendo nada!”. ¿Cómo le habla el subconsciente al consciente? ¿Cómo le explica de dónde viene, con quién ha estado y qué es lo que ha ocurrido? Igual que un inglés que no entiende nada castellano se comunicaría con nosotros con las manos, el consciente utiliza símbolos para comunicarse. No siempre se utilizan las palabras. Y la interpretación es cosa tuya, todo lo que recoja un libro de sueños no sirve de nada. Es nuestra propia simbología. Ten en cuenta que el cerebro es holográfico, sí nos conectamos con el mundo espiritual y los espíritus con nosotros.

 

¿Se puede decir que es una mediumnidad la capacidad de soñar lo que va a acontecer?

—Absolutamente. Entras a otro nivel de conciencia. Entras, como yo lo llamo, a otra ranura de tiempo. El tiempo en la tierra es lineal pero allí no hay tiempo. Por lo tanto, pueden saber el futuro.

 

Hay quien dice que venimos del futuro…

—Perfectamente. Piensa que cosas que vivimos en el presente como, por ejemplo, un bloqueo puede estar basado en el futuro. El futuro hace que en el presente estemos de determinada manera. Desbloqueando ese presente, poniendo fin a ciertas cosas o resolviéndolas, estamos actuando sobre el futuro a la vez.

 

Hay personas que tienen claras precogniciones sobre catástrofes o muertes violentas que finalmente suceden y sufren mucho por ello. Incluso llegan a ponerse en la piel del otro.

—Eso tiene que ver con las creencias. Yo estuve en una reunión de médiums fantásticas y estábamos todas sentadas visualizando la escena de un accidente. Unas se quejaban de fuertes dolores porque estaban pasando a la luz al ser que había fallecido. Realmente yo no podía sentir lo que sentían ellas. Yo estaba de observadora, no estaba pasando a aquel señor por mi cuerpo. Siempre me ha ocurrido. He sentido cosas, por supuesto. Pero no así. Mi creencia no es esa, entonces no puedo canalizarlo así. No necesariamente tienes que pasar por esa situación, no significa que eres mejor médium. Ser buen médium no implica que tengas que vivir el sufrimiento de otro.

 

Se puede decir que el médium puede controlar su capacidad mediante una toma de conciencia.
 
—Claro, todo son creencias.

 

El mundo de los fenómenos paranormales es complejo y contiene manifestaciones de todo tipo. ¿Te has enfrentado a situaciones particularmente complicadas como entes oscuros..?

—Sí pero entes oscuros verdaderamente no. Tal vez en mi mente no está la posibilidad de encontrarme esto. No sé. Pero sí he tenido experiencias complicadas como una vez que alguien me intentaba coger y yo intentaba escapar, con la sábana tirante, mi hija zarandeándome… pero realmente no era oscuro. Ten en cuenta que el mundo espiritual es un mundo muy parecido, sino igual, a éste, y hay de todo también. Puede haber espíritus que te tiran de la ropa desesperados pero para que los escuches y te pueden molestar en ese aspecto. Nos vamos con nuestra personalidad y hay gente que después de desencarnar sigue enferma.

 

Pasas consulta varios días a la semana. ¿Qué nos aporta la Biodescodificación a nuestra vida?

—Nos aporta salud principalmente y la posibilidad de ser conscientes de que estamos reparando situaciones y aspectos heredados de nuestro clan familiar. Mucha gente viene a hacer Biodescodificación porque se da cuenta de que repiten patrones de conducta, destino, etc. de otros familiares. Esta terapia te da la oportunidad de poder dejar atrás esos patrones de conducta y situaciones que nos llevan a repetir emociones, sufrimientos, etc.

 

¿En qué consisten tus terapias?

—Realmente se trata de ser conscientes de todo lo que se está repitiendo. Somos la consecuencia, la suma de muchos factores. Y esta vida es evolución pura y dura. Estamos evolucionando las memorias pero no somos conscientes, solamente las vivimos y sufrimos. ¿Qué ocurre? Que al final enfermamos. Padecemos enfermedades que vienen del clan familiar y también enfermedades despertadas por las emociones. Ser conscientes nos evita un montón de cosas y nos ayuda a evolucionar. He tenido gente que ha pasado de tener una patología a sanarse totalmente al tomar conciencia. Mucha gente se cree víctima de la vida. La Biodescodificación te muestra que no eres nada de eso. Tenemos una falta de coherencia impresionante con nosotros mismos que hace que nos sintamos culpables de todo, que estemos con quien no queremos estar, etc. Todo eso pasa factura. A veces enfermamos porque el cuerpo trata de resolver lo que no puede la conciencia. Fíjate si la cosa tiene importancia.

 

¿Un secreto familiar puede generar una dolencia?

—Cualquier cosa porque cada persona lo va a somatizar en un lado determinado de su cuerpo dependiendo qué tipo de emoción sea. No todas las emociones se somatizan igual. Cada cuerpo tiene unos códigos, unos registros. Por ejemplo, generalmente, una pelea territorial afecta al corazón, puede terminar en un infarto, pero también puede afectar al hígado, ten en cuenta que ahí se concentran las necesidades, el miedo a pasarlo mal…

 

Una terapia tan efectiva como la Biodescodificación debe completarse bastante bien con unas capacidades mediúmnicas como las tuyas… no todos los terapeutas cumplen ambos requisitos.

—Yo de hecho lo hago así. Es cuestión de desarrollar las capacidades y compaginar ambas cosas. La mediumnidad verdaderamente agiliza muchísimo las terapias: hay secretos familiares o datos a los que no se tienen acceso que son claves para solucionar algo… y en las consultas sale. También confieso que a veces me sabe mal descubrir cosas que, con el tiempo, la persona logra confirmar y me llama para constatar que efectivamente tenía razón.

 

Impartes cursos de Activación de la Intuición y de Desprogramación Biológica. ¿A qué clase de público van dirigidos?

—A todo el mundo, sobre todo el curso de activación de la intuición porque para mí fue un camino, fue y es mi vida. Tras unas experiencias dije hasta aquí y empecé en solitario a hacer meditaciones, proyecciones, etc. y así empecé a escribir y a enterarme de cómo funciona todo esto. Para mí es muy importante transmitirlo, que la gente sepa y compruebe lo que tiene en su cerebro, que no crea que es un don. El simple hecho de saber esto ya te hace libre.

 

Por último, vías de contacto para todo aquel que esté interesado en tus cursos o en una consulta privada contigo.

—Atiendo por teléfono (633 70 90 78)
Y por correo electrónico (medium-terapeuta@hotmail.com)

sábado, 2 de julio de 2016

Entrevista a Genoveva Martínez, educadora, Coach, bailarina y terapeuta


“El arte es la expresión más sublime de la belleza, capaz de ser creada a través de los talentos humanos”


Genoveva Martínez es una mujer todoterreno, autodidacta, con 10 años de experiencia en el ámbito educativo, trabajo que ha desempeñado con rotundo éxito y total dedicación, como todo lo que ha ido emprendiendo en la vida. Su filosofía de vida, y su personal compromiso con la sociedad, es el de crear conciencia, aportar una visión más trascendental de la vida y sus valores, y el respeto absoluto por el medio ambiente. ¿Quieren conocerla más a fondo? Esta entrevista les aproxima al ser maravilloso que ella es.
R. Sánchez


Eres bailarina, coach personal, formadora, terapeuta, y, sobre todo, una apasionada de la vida y de sus valores más elevados… ¿cómo te definirías tú?

Soy una persona cercana, natural e inquieta, abierta, curiosa, amiga de mis amigos a la que le encanta aprender y superarse.

 
—También eres terapeuta de Biodescodificación. ¿Qué beneficios aporta esta terapia?

 —Esta terapia nos ayuda a tomar conciencia y a liberar programas condicionados que tenemos de nuestra familia y cultura, ayudándonos así a ser más auténticos y libres, con  más capacidad de crear nuestra realidad ¿Nos hace un poco más libres el hecho de soltar creencias arcaicas y limitativas? Por supuesto, nos conecta con nuestro potencial infinito.

 
—¿Cuál es el espíritu que mueve al terapeuta?

—Yo me defino, más que terapeuta, como Orientadora personal y el espíritu que me mueve es aportar luz donde no la hay, formar en el autoconocimiento y el crecimiento personal, participando así en la elevación de la conciencia. 

 
—¿Cuál consideras que es tu curso o actividad estrella? 

—Mi metodología ecléctica integra el uso del cuerpo, el movimiento, la gestión emocional y procesos de indagación, autorreflexión, junto la práctica de la meditación como entrenamiento de la atención y el foco.

 
—Es sabido que eres una bailarina excepcional. ¿Qué te aporta la danza?

—La danza me aporta presencia, disfrute, fluidez.

 
Somos una potencialidad, pura capacidad de ser, pero muchos pasan la vida sin ver sus propios talentos. ¿Qué tipo de mensaje subliminal les dirigirías a estas personas?

Les cuestionaría si se sienten felices, satisfechos, si están amando, si sus relaciones son satisfactorias y nutritivas, si se sienten motivados, inspirados y abiertos a aprender y crear. Es una elección y una responsabilidad personal el cómo se quiere vivir la vida.

 
—¿Qué valores intentas transmitir, o qué talentos intentas despertar, a través de tus diferentes actividades?

—Intento transmitir el autoconocimiento, el desarrollo de la empatía, la escucha, el respeto a la naturaleza y a todo ser vivo, la comunicación amorosa, la ternura. Además, por supuesto, de los talentos que cada uno tenga. 

 
La inspiración es la forma que utiliza lo latente para hacerse real. ¿Cómo definirías el arte?

El arte es la expresión más sublime de la belleza, capaz de ser creada a través de los talentos humanos.

 
¿Cuáles son tus principales referentes?

La psicología humanista, la psicología positiva y transpersonal, el trabajo del perdón, ‘Un curso de milagros’, el budismo como entrenamiento mental y compasivo, las investigaciones de Joaquina Fernández y la ‘Comunicación no violenta’ de Marshall Rosenberg, entre otros.

 
El hombre va incesantemente en busca de la felicidad pero la felicidad perfecta no existe en la Tierra. Sin embargo, podría gozar por lo menos de una felicidad relativa, ¿cuáles serían sus fundamentos?

Sus fundamentos serían aprender a gestionar las expectativas, las emociones, aprender a pensar, a tomar decisiones, entrenarnos en vivir en el aquí y ahora, en la confianza y seguridad de saber lo que queremos y tomando conciencia de que lo que damos es lo que recibimos.

 
¿El ser humano sufre por maldad o por ignorancia?

Por ignorancia de las consecuencias de su egoísmo, de sus acciones y por desconocimiento de la ley universal que dice que lo que le haces al otro te lo haces a ti mismo, ya que todos somos UNO.

 
—Dicen que para cambiar el mundo debemos cambiar nosotros primero. ¿Es posible que una persona cambie su forma de percibir el mundo con la cantidad de estructuras mentales que nos limitan en la vida adulta?

—Por supuesto, nuestro propósito en la vida es aprender. Estudios actuales de la neurociencia nos hablan de la plasticidad del cerebro y de la inmensa capacidad de transformación que tenemos. Esto es posible con el uso de la intención, el entrenamiento de nuestra atención y la acción consciente. El cambio es inherente a la vida humana.

 
—Hay cuatro pasos que nos llevan a vivir el proceso de la conciencia: a través de la razón, de la intuición, de las sensaciones corporales y a golpe de corazón. ¿Se podría decir que todo es conciencia?

—Sí, la conciencia lo engloba todo. Es la luz que ilumina todo nuestro SER.

 
¿Cuál es tu propósito más elevado?

—Elevar  la conciencia a la máxima, vivir en el Ser Amor por encima del Tener.

 
—Para finalizar, ¿a través de qué vías puede contactar contigo todo aquel que esté interesado en cualquiera de tus actividades, charlas y talleres?

—A través de mi correo: genomart@yahoo.es

miércoles, 11 de mayo de 2016

CONFERENCIA "ANTE EL UMBRAL DE LA MUERTE" POR FRANCISCA SÁEZ




Abordaremos el tema de la muerte definiéndola como el fin de un proceso: la muerte puede ser psicológica ante una idea, emocional y, también, física. Pero la muerte física sólo es física. Sabemos que nacemos, nos desarrollamos y morimos. Y esos procesos van a ser siempre los mismos en una tierra tridimensional dual como en la que vivimos. Lo que pasa es que la medicina ya está diciendo que es posible la inmortalidad. Es posible porque el cuerpo no enferma, se renueva cada cierto tiempo…

Yo hablaría de una mala muerte porque por ley tenemos que nacer, desarrollarnos y morir, pero podríamos morir con ciento y pico años como en la antigüedad y sin ninguna enfermedad. ¿Por qué morimos rabiando? No es necesario morir sufriendo o con un cáncer con 40 años. Hay energías internas nuestras, tanto psicológicas como emocionales, que producen la somatización de enfermedades. Ya sabéis que hay un lenguaje de los órganos: que el páncreas y el hígado tiene que ver con el resentimiento y las células del cáncer se desarrollan diferentes a otras y empiezan a avanzar. ¿Qué pasa cuando no somos nosotros mismos, cuando vamos contra natura de lo que realmente somos? Nos estamos produciendo un cáncer. ¿Qué pasa cuando somos y sentimos de una manera y no actuamos en consecuencia? ¿No estamos gestando un cáncer? Yo tengo hijas enfermeras y me dicen que hay una pandemia de cáncer. Y eso sucede en el momento que uno deja de ser uno mismo.

Todos tenemos todas las enfermedades latentes. El cáncer también y sólo se marcha con la muerte. Podemos paralizarlo con tratamientos que, por otra parte, perjudican a otros órganos… Sólo si cambiamos la conciencia psicológica o emocionalmente seremos autosuficientes para sanarnos a nosotros mismos.

Tenemos un campo periespiritual que unifica al ente. Y en ese campo están todas las emociones positivas y negativas. Porque no le importa al ente ni al universo si estamos en positivo o negativo. Si estamos energéticamente descolocados de alguna manera, cuando muere el cuerpo en la Tierra, el campo periespiritual no atraviesa la última capa de bioesfera. Por eso volvemos a reencarnar. No saldremos de este estado tridimensional hasta que todas las situaciones, tanto positivas como negativas, estén totalmente integradas. La psique llama negativo a lo malo y no es negativo, sólo es la otra cara de la moneda.

Deberíamos morir sentados tranquilamente con ciento y pico de años. No es necesario el sufrimiento en la Tierra. Tenemos un sistema nervioso que, si lo hay, siente dolor, pero no tenemos que vivir el sufrimiento. El espíritu o la energía que nos contiene no muere nunca. La energía según un principio científico ni se crea ni se destruye, se transforma en etapas. Nos contiene una energía de un 98% y sólo un 2% es biología. Por lo tanto ya sabemos que somos un holograma, que es real pero no es la realidad. Podemos estar eones de millones de tiempo para volver a casa... A casa significa el ‘akhasa’, el Principio Inteligente, de donde parte el ser humano Dios implícito en él. Pero aquí en 3D no podemos ir a otras dimensiones con un pensamiento dual en dicotomía: “¿Me quiere? ¡Qué feliz! ¿No me quiere? Me quito la vida”. Dándole el poder a lo que llamamos negativo por estructuras y códigos seguimos en dualidad, por lo tanto, no saldremos todavía de aquí, volviendo a reencarnar.

El akhasa no está a años luz. Al mismo tiempo que estamos aquí, estamos allí. En el mundo de la energía no hay tiempo ni espacio, todo es un mismo tiempo. No hay alto ni bajo, ni izquierda ni derecha… todo eso pertenece al estado de tiempo lineal, donde estamos. En la energía todo está interactuando al mismo tiempo. Por lo tanto, está a años luz el akhasa medido en tiempo lineal porque todavía sentimos que falta mucho para esa evolución. Por eso reencarnar no es malo. No podemos volver a casa con situaciones en frecuencias de 125. Una bombilla de 125 no la puedes enchufar a 220 porque se quema. No podemos volver al akhasa con situaciones divididas sin integrar, ni siquiera vislumbrar todo lo que está en 5D porque nos quemaría el fuego, la luz, la vibración. He dicho antes que somos frecuencias vibratorias en la energía que junto a una organización de átomos componen la vida orgánica. Esas frecuencias no se pueden acoplar si hay división (3D); así no podemos ir a un estado de unificación (5D)que sería el próximo paso.

Esta carcasa física nos impide que tengamos la libertad absoluta o la visualización absoluta de lo que realmente somos. Por lo tanto, para mí la muerte física es una liberación.

La muerte viene cuando la misión está cumplida. Puede llegar el momento con 5, con 20 o con 40 años. ¿Cuánta gente ha muerto con 40 años, sentados y sin sufrimiento? Morimos cuando el compromiso que cuánticamente traemos todos como propósito de existencia o de experiencia llega a su fin.

Tenemos un cuerpo que es etéreo, y ese cuerpo esencial, que parte de la Fuente Primigenia, del akhasa, está intacto en nosotros. Y siempre está, vivamos aquí o en otro planeta… porque hay más planetas habitados, más dimensiones más elevadas y también submundos de frecuencias más bajas. No hay solamente vida en la Tierra. El Big Bang explotó y la vida está diseminada por todo el universo. Entonces ese cuerpo esencial siempre estará atravesando escaños o dimensiones, o estados de conciencia o vibracionales, lo que sí termina es el estado existencial.

La existencia no es el estado esencial. La existencia es una experiencia de vida y llega a su fin cuando ese propósito de vida está cumplido. Y además uno sabe perfectamente cuando llega el momento de su muerte. Al estar la parte esencial unida a la existencial interactúan. Estando en un equilibrio psicológico y emocional intuimos cuándo nuestra misión está cumplida y no nos importa morir porque sabemos que no morimos. Entonces, ¿dónde está ese miedo? A lo desconocido. El ser humano siente miedo ante lo desconocido, es normal, es un condicionamiento más que hay en él. Hay mucha información sobre la muerte física, muchos estudios que demuestran que tras la muerte física hay algo más. Por lo tanto, conociendo estas cosas debemos perder el miedo a morir.

¿No será que no aceptamos las cosas de la tierra y que, como según dicen, ‘la tierra es un infierno y nos queremos ir con Dios’? ¿No será que no nos gusta vivir lo que llamamos negativo, que no es malo, es simplemente la dualidad de un planeta, y al sentir que no queremos estar aquí nos queremos ir al akhasa? Es que no nos vamos al akhasa. Cualquier cosa que estemos excluyendo de nuestra experiencia en la vida la tenemos que repetir porque no está integrada. Por lo tanto cuando la gente dice querer morir porque con Dios se está mejor (que no es así la historia porque Dios está en cada uno), está excluyendo una existencia de vida totalmente sagrada (pues nos habita algo sagrado, la esencia) y, entonces, tenemos que volver.

¿Por qué se suicida la gente? ¿Por qué acuden a las adicciones? ¿Por qué no se enfoca la existencia de otra forma y se buscan recursos, si hay infinitos? ¿No será que nos queremos marchar inconscientemente? Conscientemente no: “Ay, mi hijo… Mi coche…” ¿Pero inconscientemente no será que nos queremos ir a “casa”? Pues para volver a casa tenemos que empezar a integrar lo positivo y negativo; y verlo todo perfecto, justo y adecuado porque así nos va a venir solamente lo que tenemos que integrar para llegar a esa “casa” (akhasa). Y no llegamos en 5 minutos porque la energía contiene estados, escaños, dimensiones… y volvemos porque hay más cosas. Lo que pasa es que al estar aquí no somos conscientes de que estamos interactuando al mismo tiempo en otras dimensiones. Entonces desprendeos del miedo porque está paralizando un montón de cosas. ¿Miedo a qué si no dejamos de existir? Yo pongo la mano en el fuego, y si me tienen que matar que me maten, sobre la idea que tengo concebida sobre que la muerte es física nada más.

Muchas veces, momentos antes de morir tomamos conciencia de lo que no hicimos bien, tenemos un momento de recordatorio y nos arrepentimos de ciertas cosas. Entonces subimos a ese estado de 4ª Dimensión (4D), el que contiene dos astrales (positivo y negativo), liberados de la carga que la ley de causa y efecto ha producido. Como la conciencia es lúcida y sigue después de la muerte física, ahí es donde uno toma conciencia de lo que ha hecho en su vida terrestre. Y entonces nos liberamos, redimimos, interactuando con las personas a las que herimos… si es el caso.

Así que si tenéis miedo sobre la muerte, yo os digo que morir es una liberación. La ciencia lo corrobora diciendo: “cuidado, certificamos muerte cuando hay encefalograma plano pero creemos que hay algo más”.

La luz esa de la que dan testimonio personas que han tenido Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) es un efecto óptico que produce las neuronas del cerebro cuando no hay encefalograma plano. Eso se trata de un fenómeno físico aunque al mismo tiempo se está interactuando con la parte esencial. Las partes experimentales interactúan con las partes esenciales. Es decir, ¿no interactúa la mesa con el árbol? Sí, la mesa es un árbol. ¿Qué pasa cuando nos anestesian? Yo recuerdo en una operación que yo sentía a los médicos y yo estaba como quitándole importancia al mundo de la forma. Pero cuando tienes que volver es porque no era tu momento. ¿Cuántas veces muere una persona y regresa renovada, como si en esas décimas de segundo se hubiera dado un vuelco a su existencia y empiezan a escribir libros trascendentales, etc.? ¿No veis que el tiempo y el espacio ahí no existen? Aquí mil años es un flash ahí. Regresan porque no era su momento pero su compromiso era volver para explicar lo que con esa experiencia han entendido.

En el cerebro tenemos dos hemisferios: el izquierdo es el racional y el derecho el creativo. Nuestra parte psicológica, nuestro yo personal, cuenta las cosas según experiencias. Pero tenemos una parte esencial que tiene que contar también lo que siente cuando ve amanecer. Si no explicamos lo que sentimos desde el alma, no transmitimos lo que se encierra en la totalidad de nuestro ser. Todas las situaciones tienen que ser experimentadas. ¿Por qué anulamos la parte esencial y nunca la transmitimos? Cuando nacemos al mundo de la forma tenemos que transmitir el alma. Guardándonos eso excluimos la parte esencial y sólo por eso hay que volver a aquí. La transmisión interna y externa hay que darla. Si solamente transmito un 2% de mi parte esencial y tengo un 100% es como si sólo tuviera ese 2%. Por lo tanto, no estoy preparada para habitar una dimensión más sutil. Y no porque seamos ‘malos’… es cuestión de frecuencias vibratorias.

La energía no es personalidad. Ahora vivimos en estado de personalidad igual que vivimos anteriormente siendo piedra y luego árbol y luego aminoácido… y ahora caminamos a estados superiores sutiles porque en 5ª Dimensión (5D) ya no hay que copular para engendrar. Por eso nos estamos preparando en esta antesala para unificar, para que no haya dicotomía en el pensamiento, para que no haya división: rico-pobre, tonto-listo, malo-bueno… todo eso ya lo hemos atravesado.

El espíritu se comunica a través de la intuición, no tiene por qué aparecerse. No es así. En la 4ª Dimensión, el tránsito de la muerte física (donde vamos cuando salimos del cuerpo), hay un astral superior y un astral inferior. Ahí todavía hay dualidad. El astral inferior son las muertes que han sido dramáticas, de repente, los suicidios, etc… se llaman ritmos muy lentos. Por eso en la antigüedad dejaban a los cadáveres tres días y tres noches antes de ser enterrados y deberíamos hacerlo también en la actualidad. El desprendimiento energético en muertes fortuitas es muy lento. Y si se muere odiando, asesinando, etc. también. En ese estado se está en lo denso de la materia llamado astral inferior. Y ojo: aunque no se respire el oído y el olfato permanecen 8 horas… y se ve internamente. Dicho por la ciencia. Por eso tenemos que tener cuidado con lo que decimos cuando alguien fallece.

No pasa nada con la incineración porque la conciencia total no está. En el cuerpo sólo queda el sistema nervioso. Entonces, si nos quedamos en un astral inferior el desprendimiento del espíritu es lento, por eso es importante que empecemos a colocar energéticamente las situaciones psicológicas y emocionales. Eso es importante para no quedarnos ahí. Esto no quiere decir que si te vas al astral superior no vayas a reencarnar, porque seguimos estando en 4D, lo que pasa es que el desprendimiento es más rápido y la conciencia más lúcida. En el astral inferior lo que pasa es que no sabes dónde estás, a lo mejor te estás viendo y no puedes tocarte y es tan denso el desprendimiento que te sientes como en el “purgatorio”, como según lo llamaba la religión aunque no es así.

La reencarnación en ambos lados, astral inferior o superior, sería igual pero desde el superior nacerías en conciencia 10 y desde el astral inferior en conciencia 1 (véase curso “Los Diez estados de Dios en el hombre”).

Cuando estamos en una frecuencia vibratoria en equilibrio, por llamarlo de alguna manera, somos succionados por frecuencias más sutiles. Y cuando estamos en frecuencias bajas succionamos a frecuencias más densas. Hay dimensiones planetarias que están como el hombre de Cromañón, es decir, nosotros fuimos ellos y ellos serán nosotros. El juego de los escaños o dimensiones es dinámico, no es malo o bueno, es más denso o más sutil; son simplemente escaños que atraviesa el ser humano en la experiencia existencial.

Interactuamos con todo, por lo tanto, a quien está en astral inferior se le puede ayudar con oración y pensamiento positivo. Ese espíritu acude a ese mantra, da igual la religión que tengas. No son peticiones a alguien fuera de ti, son peticiones a lo elevado y eso elevado sigues siendo tú. No le pides al ángel, es que el ángel eres tú en estado cuántico. Elevas la conciencia para que esa alma, cuanto antes, vaya a su lugar, a esa parte cuántica que tenemos cada uno que son los ángeles y arcángeles del antiguo testamento. Pertenece a la antigüedad y estuvo bien, pero no hay ángeles ni arcángeles. Jesús no habla de ellos. Jesús dice: “Mi Padre y yo somos uno”. Habla de dimensiones y escaños.

Todo lo que emana del universo, que es energía, tiene que bajar a materializarse. De lo contrario habría una dicotomía en Dios. Y Dios no tiene ninguna dicotomía, es el Unígeno. Por lo tanto, la petición elevada es un mantra importantísimo. Cuando sepáis que alguien se ha suicidado o tiene un accidente dramático, hablad con la parte de Dios. Decid: “Padre, acógelo en tu seno”. El Padre Nuestro es un mantra con muchísimo poder. Cada uno desde su religión. Yo desde occidente digo: id a Jesús. Envolved desde el corazón de Jesús del rayo azul, porque tiene ese color, envolved a la persona para la que lleve a su seno. Se llama Pohwa. Y estaréis mandando elevación alada para que pronto se coloque en su lugar.

La verdad existencial personal de cada uno no es la verdad. La única verdad que existe es la verdad divina. La verdad que contiene el estado esencial de cada uno de nosotros. Esa es la única verdad. Tú verdad y tú verdad, y la de toda la humanidad, creará una verdad única. Pero no es la auténtica verdad, por lo tanto, lo que digo es mi verdad. Empezad a creer en la verdad que sintáis de esa parte esencial, que es la cósmica, lo divino, es la unificación de esa parte humana con la divina, porque somos también divinos.

¿Cómo podemos meter el océano en un agujerito pequeño en la arena? Metiendo solamente una gota del mar que contiene todos los elementos del océano. Ahí está el océano. Eso somos: la gota de Dios en 3D que contiene todos los elementos, esa pequeña partícula humana, del potencial cósmico. Es mi sentir.

Por lo tanto, no tengáis miedo a la muerte porque es una liberación. Y dad gracias por la vida y amad la Tierra porque no es mala, es dual. Y todo lo que estamos atravesando en la Tierra son cosas que ha creado la mente por efectos de las causas, por estados de ignorancia, nada más. No porque seamos malos. Estados de ignorancia porque somos muy chiquitinos. Porque solamente hay un 8% de conciencia neuronal lo demás está en el inconsciente, ahí guardado. Pronto va a salir el maestro interior. Entonces miedo… ¿miedo a qué? A nada.

Tenéis que aprovechar cada momento de vida que hay. ¿Sabéis qué es? Hay muchas clases de muerte, no solamente la física. Aprovechar el momento es levantarse todos los días agradeciendo a la vida, porque Dios es la vida, que tenemos ojos para ver, piernas para caminar y corazón para sentir. Que sea el primer saludo cuando os despertéis. Eso es estar vivos. Estar muertos es simplemente estar pensando en el estado material, en el trabajo, etc. eso es estar más muerto que vivo.

Y claro que puedo bajar a otra dimensión. Yo no puedo subir a otra dimensión más sutil con un pensamiento divido, en dicotomía, y sin corazón. Pero si estoy en una 5D sí puedo bajar a 3D a empujar el mundo. Eso es el bodhisattva. Esos son los avatares. Ese es Jesús, Buda, etc. Cada uno de nosotros hemos bajado con un compromiso de empujar. A nivel vibracional la partícula muerta necesita interactuar con la viva para despertar. ¿A qué os pensáis que hemos bajado?

A partir del año 1951 empezaron a nacer personas para empujar el mundo. Entre nosotros hay personas de 5D y pasan desapercibidas. A lo mejor somos nosotros y no lo sabemos porque hemos perdido el recuerdo de Dios. Pero si supiéramos que lo somos aparecería el peor de los egos, el ego superior. A estas personas se las conoce por su vibración. Así que esa resurrección de Jesús es en cada corazón, en cada persona de buena y mala voluntad. No hay ningún avatar más. Jesús fue el único que dijo: “Mi padre y yo somos uno”. Así que esa resurrección es tuya, aquí. Lo que llamamos simbólicamente “parir al hijo de Dios”. Porque Jesús hizo todo pero le faltó algo… le faltó la parte femenina simbólica. El principio del universo es mater. Se ha comprobado, es madre. Todos tenemos parte masculina y femenina por eso aparece la mater. A través de su resurrección se halla en madre. Por eso el parto del hijo de Dios es en cada uno de nosotros. ¿Estáis entendiendo? Padre y madre al mismo tiempo. Por eso es el momento de lo femenino. ¿Os dais cuenta? ‘Parir el hijo’ es que te des cuenta que has venido con el propósito de amar aunque no te amen. Y entonces te haces pater.

El amor siempre debería ser incondicional, puesto que un amor condicionado no es amor... A ver, hay que empezar a darle una lectura divina, divina y no personal, a todo lo que nos pasa.

Mucho antes de venir un niño al mundo, mucho antes de formarse el embrión, ese ser ya tiene conciencia. La frecuencia vibratoria de partículas se fusiona con la otra polar. Aunque no seamos conscientes nada más que en este, estamos en todos los estados de conciencia. Y sabemos que fuimos piedra, árbol… ¿No emanamos del potencial? ¿No está latente en nuestro inconsciente la omnipotencia absoluta de lo que llamamos Dios o Pre-eón o Principio Inteligente o Vacío Cuántico? Dependiendo de cómo evolucionamos vibracionalmente, pues como somos sistemas abiertos tendemos a ascender, va viniendo lo que hemos llamado ‘revelación’. ‘Sabiduría’. ¿Qué importa quiénes sean nuestros padres? El asunto es que alguien me trae aquí para experimentar lo que tengo que vivir para llegar al Akhasa. Porque salimos del Akhasa con Dios implícito en nosotros y atravesando escaños estamos en 3D, pero hemos estado en la piedra, etc. Y digo con Dios implícito porque Dios es energía y la energía nunca se va de lo que llamamos Vida.

La humanidad tiene 8% de conciencia neuronal, lo demás está latente en el inconsciente. Cualquier experiencia que hayamos vivido desde el principio de los tiempos queda impregnada como una impronta en el inconsciente personal y colectivo. Ya no olvidamos lo experimentado. Se llama conexión con la parte del tálamo del cerebro (hiperhipotálamo) que trae la reminiscencia a la conciencia esencial, quizás no a la personal, pero sí a la esencial.